Hapag Lloyd alerta del impacto que tendrá en la industria el endurecimiento de la normativa sobre emisiones a partir de 2020

diariodelpuertobarra

Hapag Lloyd ha alertado sobre las repercusiones que tendrán para la industria naviera las nuevas restricciones, más exigentes, sobre el uso de azufre en los combustibles marinos que entrarán en vigor el 1 de enero de 2020. Las regulaciones LSF2020 de la Organización Marítima Internacional (OMI) supondrán para los barcos "reducir significativamente las emisiones tanto en alta mar como en las zonas costeras", un cambio que "no solo afecta a Hapag-Lloyd, sino que desafía a toda la industria del transporte marítimo", precisa la naviera alemana.

DP-ELENA GARCÍA Barcelona - 3 agosto 2018

Hapag-Lloyd recuerda que "estas regulaciones son las más grandes de una serie de pasos dados por la OMI para reducir la contaminación marina (MARPOL) en respuesta a la amenaza del cambio climático". En general, los expertos de la industria vaticinan que las nuevas regulaciones sobre combustible costarán a la industria naviera alrededor de 60.000 millones de dólares por año.


Aunque en el lado positivo se sitúa el medioambiente: "gracias a las regulaciones, la industria se volverá mucho más ecológica", añade la naviera.


Desde Hapag Lloyd lanzan al aire dos interrogantes sobre los que actualmente no hay respuesta: cómo cumplir con las nuevas regulaciones y cuánto costarán éstas. "Los propietarios de los barcos están teniendo que decidir si queman combustible más bajo en azufre o si apuestan por inversiones en los sistemas de limpieza de gases de escape (EGCS) o en los buques propulsados ​​por gas natural licuado (GNL). Sin embargo, solo existen hechos y experiencia limitados sobre los cuales basar estas decisiones, que continuarán teniendo un impacto en la rentabilidad y competitividad de las compañías navieras, mucho después de que los hechos se hayan aclarado en perspectiva", asegura la naviera alemana.


Para Hapag-Lloyd, "la forma más sencilla de cumplir con las nuevas normativas es cambiar de los combustibles de bajo contenido de azufre". Pero el problema es el alto coste de estos combustibles, de 150 a 250 dólares más por tonelada respecto a los combustibles habituales. "Según estimaciones, esto aumentará los precios promedio mundiales por TEU en alrededor de 80 a 120 dólares, o alrededor del 10 por ciento".


Respecto a los EGCS que eliminar el exceso de contaminación presentan un desafío: "hasta el momento, no se han utilizado con buques portacontenedores grandes, solo con cruceros y transbordadores de corta distancia" y el riesgo de que "las reglamentaciones cambien en los próximos años y se prohíba totalmente eliminar la contaminación en el mar".


Pese a que Hapag-Lloyd cuenta ya con 17 buques que pueden usar tanto GNL como fuel, la naviera señala que la alternativa del gas natural licuado (GNL) también conlleva desafíos. Uno de los más destacados: "los costes para convertir barcos o construirlos a partir de otros nuevos para quemar GNL son bastante altos".